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NO ERA UN ANGELITO

 

El viernes 20 fue la noticia de la tarde.

De inmediato las redes sociales, la radio y agencias informativas, dieron la información preliminar: “Asesinan al ex brigadier Mario Arturo Acosta Chaparro tras recibir tres impactos de bala en la cabeza y uno en el tórax”.

Este general retirado debía muchas explicaciones, tantas que terminó abatido esta vez a unas calles de donde hace dos años, 18 de mayo de 2010, había sido baleado en la colonia Roma, razón por la cual estuvo incapacitado casi medio año pero que aun así regresó a la vida.

Fue un personaje siniestro que combatió a las guerrillas en México formadas por muchachos resentidos del movimiento del 68, e influenciados por la figura del Che Guevara, exterminados por la llamada Brigada Blanca, grupo paramilitar del cual fue integrante Acosta Chaparro junto con Francisco Quiroz Hermosillo, Miguel Nazar Haro, Salomón Tanuz y Francisco Sahagún Vaca.

Pese a su fama delincuencial y de torturador, tuvo siempre el respaldo de los últimos gobiernos priistas a partir de los 70’s.

Acosta Chaparro fue jefe policial de Rubén Figueroa Figueroa, gobernador de Guerrero que fue secuestrado por la guerrilla de Lucio Cabañas en 1974; su crueldad fue tanta que se le señaló como participante en “los vuelos de la muerte”, que consistían en arrojar al mar desde aeronaves a campesinos acusados de formar parte de la guerrilla.

Por si fuera poco a nuestro personaje de hoy se la acuso también de estar vinculado a la matanza de 17 campesinos en Aguas Blancas, Guerrero ya en el sexenio de Ernesto Zedillo y en el gobierno de Carlos Salinas participó en la llamada Coordinación de Seguridad Nacional, que así como se anuncio desapareció.

Acosta Chaparro cargo entre sus acusaciones de asesinatos de lesa humanidad la de narcotráfico, ya que se le vinculó de tener nexos con el crimen organizado que comandaba Amado Carrillo Fuentes, el llamado “Señor de los Cielos”. El 30 de agosto del 2000 fue detenido junto con el general brigadier Francisco Quiroz Hermosillo y enjuiciado por un Consejo de Guerra Militar que lo encontró culpable.

Por esta causa estuvo detenido menos de siete años de cárcel en el Campo Militar número 1, el mismo lugar donde se llevaron a muchos líderes del 68 y que nunca se supo más de ellos.

Arturo Acosta tuvo como uno de sus últimos cumplidos, el ser asesor de la familia de Diego Fernández de Cevallos para conocer y esclarecer el aparente secuestro del ex aspirante presidencial del PAN, a quien por cierto se le vinculo también con el Señor de los Cielos.

Acosta Chaparro no era un angelito, y ya murió.

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