|
LA NOCHE DEL TÍO MARIO
Hacía muchos años que no asistía a una función de box en Yucatán, desde los tiempos de la famosa Arena “Baratilleros” o las últimas en el corso de San Juán, tal parecía que una de nuestras más viejas tradiciones agonizaba lentamente sin que nadie le diera oxigéno.
Todo cambió hace unas noches cuando fuí invitado al Centro de Convenciones “Siglo XXI” a un espectáculo digno de comentarse, para empezar me sentía como en Las Vegas sólo que versión Cordemex, había zona VIP con un servicio excelente y una buena visibilidad desde cualquier ángulo, sin importar que se haya pagado boleto caro o no.
Esta nueva forma de ver el boxeo constituye el futuro de la actividad tanto como deporte así como una forma sana y familiar de entretenimiento.
Los muchachos del establo “San Francisco de Asís” fundado por el inolvidable Don William Abraham se dieron al goce tundiendo a los visitantes de Sinaloa que de suyo mostraron mucha novatez pero también ganas y buen entrenamiento. Mención aparte merece el “Barretas” que si bien no mostró mucha madera de campeón si la tiene de ídolo y en serio.
Ahora que si hemos de ser justos justos lo que sucedió arriba del ring fue el complemento de un ambiente festivo muy especial, el público yucateco es conocedor del boxeo como pocos, todos la pasaban bien y sin mayores percances, la presencia de campeones mundiales como Miguel Canto y Guty Espadas provocó que la nostalgia corriera a raudales, todos recordamos la épicas batallas contra Shogui Oguma, Betulio González, Chan Hee Park, Lumbumba Estaba, “El chileno” Vargas y tantos más, y después dicen que el box no es factor de unión entre los hombres, ¿dónde más encontraríamos japoneses, chilenos, coreanos, tailandeses, venezolanos, cubanos y hasta yucatecos reunidos con la única finalidad de pasar un rato agradable?
Sin duda el momento más emotivo de la noche fue el justo homenaje que recibió el empresario Don Mario “El Pirulí” Mártinez, legendario presidente de la Comisión de Box y Lucha del Estado durante el cénit del deporte de los puños. El tío Mario posee el mérito histórico de ser la cabeza del boxeo yucateco durante su época de oro; primero fueron Miguel Canto, Guty Espadas y Fredy “Chato Castillo”, única vez en que hemos tenido tres campeones mundiales al mismo tiempo, después fueron Juan Herrera y Lupe Madera, y a partir de ahí todo es historia reciente.
Pocos conocen la gran pasión de Don Mario Martínez por la trova yucateca y su estrecha amistad con el finado e inolvidable compositor Luis Demetrio, tal vez ese sea el ingrediente que hoy le falta al box peninsular: Un toque de romanticismo.
Fue una verdadera fiesta donde se podía ver departir a Luis Correa y Romel Uribe con Yussif Heredia y Víctor Caballero sin mayores incidentes, tampoco los hubo en las gradas, todos con sus hijos, sus familias, todos contentos de ser parte de la historia del deporte yucateco.
Felicidades a los hermanos Mario y “Tico” Abraham Xacur por una organización perfecta y una noche inolvidable. También felicito a mis amigos “Chopy”, “Canibal” y “Gigo”, tienen un padre del que seguramente se sienten orgullosos.
Ya al final, cuando todos cantaban el andariego, me pareció ver a un hombre idéntico al legendario “Fayo” Solís, al ver mi rostro de sorpresa Alejandro “El Caníbal” Martínez me dijo: “Vamos a dejar
de tomar Whisky por que si se nos aparece Don Beto Eljure ese fantasma sí me da miedo, ¡uuyuyuy!
|