|

La izquierda no se ha dado cuenta
Diputado Maximiliano Reyes Zúñiga
En las últimas semanas prácticamente todas las casas encuestadoras han publicado su último reporte público del año, la medición de los posibles aspirantes hacia 2012, la evaluación del gobierno de Felipe Calderón y la identificación partidista son algunos de los temas más comunes.
Sin embargo, encuestas como la elaborada por GEA-ISA dan a conocer algunos detalles adicionales de la actitud de la población y la percepción que se mide al momento del levantamiento, no olvidemos nunca que las encuestas son una fotografía del momento que se observa y que solo una serie suficientemente larga de estos “momentos” nos puede arrojar alguna tendencia en la percepción o el comportamiento.
Por eso es interesante el caso de GEA-ISA, cuya serie de tiempo en evaluación presidencial muestra el cruce en la aprobación de la gestión del presidente Calderón y la estrategia contra el crimen organizado. La tendencia se invirtió. Ya son menos quienes piensan que vale la pena la presencia del ejército en las calles, menos quienes se sienten más seguros y cada vez son más quienes opinan que sería mejor buscar un acuerdo con las bandas.
En paralelo, mientras la evaluación presidencial cae la identificación con el PRI aumenta, también su popularidad, aceptación, percepción como partido ganador y la intención del voto a favor del tricolor.
Y la izquierda sigue igual. Estancada. Mantiene sus bajos niveles de intención de voto, de evaluación de gobierno y de conocimiento entre la sociedad. Obtiene los mayores índices de rechazo pero mantiene también un alto nivel de indiferencia entre la sociedad. La izquierda no se ha dado cuenta (o no ha querido ver) que ahí es donde tiene su mayor oportunidad.
La gente está cansada de los mismos de siempre, de las mismas actitudes, los mismos discursos y las mismas propuestas. El éxito del PRI radica en que aunque siguen siendo lo mismo de siempre, tienen una máscara nueva que funciona bien para engañar a quienes ya lo conocen y es un traje hecho a la medida para quienes no se están rasgando las vestiduras con los “abusos del pasado”.
La izquierda no se ha dado cuenta que a la gente ya no le importan los pleitos del pasado, ni los del 2006 ni los anteriores. La sociedad quiere crecer, quiere salir adelante, quiere tener trabajo, mejorar la seguridad en las calles y quiere desarrollarse.
La indiferencia y los altos niveles de rechazo que acumulan PRD, PT y Convergencia se deben en buena medida a que la gente no conoce sus propuestas ni la obra de sus gobiernos.
Ahí está la oportunidad más valiosa de cara al 2012, posicionar a Convergencia y al PT en el ánimo de la gente, sacando ventaja del bajo nivel de conocimiento de cada partido y de la indiferencia que siente la población por esos dos partidos. Pareciera que la izquierda no quiere entender que aprovechar “lo novedoso” que pueden resultar dos partidos jóvenes la llevaría a posicionar una propuesta más fresca y más de acuerdo a la realidad.
La izquierda no se quiere dar cuenta de que le conviene hablar bien de la obra de gobierno de la capital del país y generar una percepción ganadora, totalmente opuesta a la cara de resignación con la que se reciben los reportes que repiten sin cesar que será imposible detener la maquinaria del PRI.
La izquierda mexicana no se ha dado cuenta de que la izquierda en el mundo ha evolucionado y ha superado las tentaciones estatistas para dar paso a efectiva participación ciudadana.
Si la izquierda no reacciona pronto pondrá en riesgo su futuro como la conocemos, pero es esa imagen precisamente que ya conocemos la que tenemos que cambiar. Aún hay suficiente tiempo y ventajas tácticas para lograrlo. Será cuestión de voluntad.
|