Crónica Política

Por Héctor Ramos Aguilar



Submit to Twitter

EL SUCESOR

 

La renuncia del papa Benedicto XVI cayó como balde de agua fría para los fieles creyentes; para el resto de la humanidad fue sin duda una sorpresa mundial porque no se esperaba, pero ese gesto de honorabilidad lo coloca más allá de lo que muchas personalidades públicas y famosas nunca se atreverían a hacer.

La verdad de su renuncia la llevará oculta hasta su sepultura y seguramente no fue sólo por sus males producidos por su edad; hay versiones que aseguran la existencia de un documento interno que termino por ser una lapida con la que no pudo cargar Josef Ratzinger, donde se describe la insalubridad que rodea al Vaticano.

El papa ya estaba saturado de informaciones graves, por decir lo menos, que causaron revuelo al ser señalado el padre Marcial Maciel de pederasta, lapida que cargo durante su visita a México y que lo lastimó profundamente, porque fue el Vaticano que tuvo que degradar al fundador de los Legionarios de Cristo.

Tarea nada fácil que dejo mal parada la investidura de la iglesia católica. Por eso la abdicación sacudió al catolicismo entero.

Esas mismas versiones que edita Eduardo Febrro en Página 12, dicen que el papa había decidido renunciar un año antes cuando leyó el informe elaborado por los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi y quienes resumían los males en los que había caído la Iglesia: corrupción, finanzas oscuras, guerras fratricidas por el poder, robo masivo de documentos secretos, pugna entre facciones y lavado de dinero. El resumen final era la “resistencia en la curia al cambio y muchos obstáculos a las acciones pedidas por el Papa para promover la transparencia”.

Ratzinger tuvo el mérito de destapar el inmenso agujero negro de los curas pedófilos, pero no el de modernizar la Iglesia y dar vuelta la página del legado de asuntos turbios que dejó su predecesor.

Por eso hay que decir que el Benedicto XVI fue decayendo en ánimo y en su lucha por limpiar la imagen desgastada de la iglesia católica. Su edad no tenía ya las fuerzas necesarias para enfrentar los males y pecados que se dice se viven en el Vaticano.

Si algo hay que reconocerle al papa alemán es su decisión de dejar el máximo cargo que muchos cardenales ahora aspiran a ocupar: ser el representante de dios en este mundo.

Ahora basta esperar quien lo sucederá y que podría ser en los primeros días de marzo cuando se reúna el conclave luego de que se haga efectiva la renuncia de Ratzinger.

Por cierto ya hay cierta inquietud por quien llevará el mando católico y se dice que ya es tiempo de que el sucesor sea un italiano.

Será?

--oo00oo--

Submit to Twitter
 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Pagina 1 of 77